Tanto va a el cántaro a la fuente…: la eliminación de los subsidios a la exportación de los países desarrollados en la OMC

Por Carlos Bianco.                       (Subsecretario saliente  del área de económico de Cancillería comandado por Axel Kicillof).

kenia

“La semana pasada tuvo lugar en Nairobi, Kenya, un hecho histórico en el marco de la Décima Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC): los Miembros de la OMC concluyeron el llamado “Paquete de Nairobi”, un conjunto de iniciativas tendientes a la liberalización del comercio en varias áreas, que incluyen el comercio agrícola, reglas de origen preferenciales para los Países Menos Desarrollados (PMDs), y el comercio de servicios y productos vinculados a las tecnologías de la información.
En particular, y en relación a los intereses puntuales de Argentina, se aprobó la “Decisión Ministerial sobre Competencia de las Exportaciones”, que incluye un reclamo histórico de la Argentina, así como de otros países exportadores de alimentos, para que los países desarrollados eliminen los subsidios a la exportación de productos agrícolas.

La importancia de la eliminación de estos subsidios para nuestro país radica en el efecto distorsivo que tiene este tipo de medidas sobre los precios internacionales de los alimentos y, por ende, sobre las exportaciones argentinas. En términos sencillos, cuando el gobierno de un país desarrollado decide pagar a sus productores ineficientes un subsidio para que puedan exportar alimentos, ello genera una sobreoferta en el mercado mundial de alimentos que deprime los precios internacionales, afectando los ingresos por exportaciones de los países realmente eficientes en la producción de alimentos, tales como Argentina.

Este logro es la consecuencia de un trabajo que fue impulsado férreamente por nuestro país en los últimos dos años, luego de que los países desarrollados incumplieran su compromiso de eliminar los subsidios a las exportaciones a más tardar hacia 2013, tal como se había acordado en el año 2005 en la Quinta Conferencia Ministerial de Hong Kong.

En efecto, en la Novena Conferencia Ministerial de Bali de diciembre de 2013, los países desarrollados, ante el compromiso incumplido, sólo accedieron a aceptar una declaración que no incluía compromisos obligatorios para la eliminación de los subsidios, sino que se trató solamente de una declaración de buenas intenciones en donde los miembros se comprometían a aplicar “con la mayor moderación” las subvenciones a las exportaciones de alimentos y a asegurar que “en la medida de lo posible” se iban a realizar progresos para su eliminación, hecho que efectivamente nunca ocurrió hasta ahora.

Si bien se trataba de un tipo de subsidio que no fue utilizado masivamente en los últimos años por parte de los países desarrollados, su prohibición a partir de ahora elimina de cuajo la posibilidad de que puedan volver a ser utilizados por países como los Estados Unidos o la Unión Europea ante una coyuntura de precios bajos como la actual, perjudicando a la Argentina.

Por otra parte, su eliminación soluciona parte del doble estándar existente en la normativa de la OMC, favoreciendo a los países ricos en detrimento de los países más pobres. Si bien la posibilidad de subsidiar la exportación de bienes no primarios (bienes industrializados) se eliminó en el año 1955 en ocasión del Período de Sesiones de Modificación del Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (GATT, por sus siglas en inglés), hasta nuestros días la posibilidad de subvencionar las ventas externas de productos primarios continuaba vigente y fue ampliamente utilizada por los países desarrollados durante los años de precios bajos de los productos primarios, como lo fue en las décadas de los 80’s y 90’s.

A partir de ahora, en las negociaciones que continuarán en el marco de la Ronda Doha para el Desarrollo de la OMC, el gobierno argentino debería continuar con el resto de los reclamos y negociaciones que venía llevando enfáticamente el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner: la reducción de la “ayuda doméstica” a los productores ineficientes de alimentos de los países desarrollados y el logro de mayor espacio para realizar políticas industriales y comerciales necesarias para seguir avanzando en el proceso de industrialización y agregado de valor a la producción local”.

(Publicado originalmente en Economía Sin Corbata)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Economía Política, Sin categoría y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s