Informe 1° año de gestión de Cambiemos sobre el mundo del trabajo

macri-preocupado

Por Mariano Massaro.                                                                                                                   (Nota publicada en sitio oficial Instituto Patria http://www.institutopatria.com.ar)

El primer año de gestión del presidente Mauricio Macri ha puesto la estructura del estado que conduce al servicio de los intereses estratégicos de las élites económicas, sociales y culturales del país. El usufructo realizado por la Restauración Neoliberal del entramado estatal tuvo como contrapartida un abrupto deterioro de todas las variables del mundo del trabajo, destacando un gigantesca transferencia de riqueza desde del trabajo al capital, operando de tal forma una recuperación de la tasa de ganancias del capital.
La búsqueda de consolidación de este objetivo estratégico por parte del actual ejecutivo nacional se acento en un decálogo normativo que, perdido el cinturón de contención legislativo, encontró campo fértil para moldear una nueva flexibilización laboral. La comunión entre política monetarista restrictiva, reducción de subsidios, flexibilización laboral conformaron un panorama de pérdida de salario real y de beneficios/cobertura de los trabajadores en todas las líneas. Tal dinámica impregnada ha obrado el pase de un esquema de conflicto del trabajo donde se armonizaban los intereses de los diversos actores con el acento puesto en el campo popular, a uno de crisis social, en el cual han quedado inoculadas las bases potenciales para emular el estallido sistémico de 2001.


Estas modificaciones están acompasadas con la búsqueda de modificación de la matriz productiva, donde se aposto a un modelo de exportaciones de commodities y productos agro industriales, fortalecimiento del sector financiero y segmentación del entramado industrial, sobre la base de la competitividad del sector.

Con el cambio de paradigma instituido por el neoliberalismo, según el cual es la oferta quien guía a la demanda, contrajeron el proceso industrial de sustitución de importaciones, que era deficitario en dólares pero sostenido para su consolidación vía re direccionamiento del excedente de divisas del agro negocio. Estas políticas que incluyeron la liberalización de las importaciones deprimieron el mercado interno, haciendo caer sostenidamente el consumo y los índices de desempleo se dispararon.
El neoliberalismo imperante también ha impulsado la re primarización de la economía en consonancia con gran parte del continente. Esta política no contempla, como lúcidamente planteó CFK, que el mundo está en crisis (1) , dejando en evidencia que la economía mundial que previo a la crisis de la burbuja especulativa del 2008 crecía al 4.3, post crisis lo hacía al 3.3 continuando su caída hasta solo crecer 2.5 en 2015 (2), con lo cual dicha contracción se refleja en un mundo que consume menos, y en consecuencia nos compra menos. Pero de forma simultánea se ha dado otro fenómeno que es la caída sostenida de los precios de las materias primas (3) más allá de algún rebote que haya tenido algún commodities estrella en el primer semestre de este año, con lo cual se ha fagocitado una nueva crisis que en el mediano plazo se verá agravada por los vencimientos de deuda contraídos.
La competividad salarial en dólares adquirió una centralidad notable, atento que a fines de 2015 el promedio del salario real argentino en dólares era el más alto de la región. La permeabilidad del oficialismo frente a los reclamos de mejora de competividad condujo a abandonar su búsqueda vía mejora en la logística, conectividad, reducción de la siniestralidad laboral, sinergía de ciencia y tecnología aplicada, o mejorar la tasa de reinversión industrial. Se busco licuar salario por devaluación del tipo de cambio acompañado de acuerdos paritarios por debajo del proceso inflacionario.

Así el salario real cayó en el orden de los 7 puntos, pero “todos” los sectores vulnerables pedieron más poder adquisitivo en términos comparativos. Otra consecuencia notoria y complementaria fue la ampliación de la desigualdad.

-Salario real.

Según la consultora Ecolatina la perdida de poder adquisitivo en 2016 fue del 6,3%. El sector que más perdió fue la construcción (UOCRA) con un 11%, luego se ubican los textiles con una pérdida de 9,6%, los empleados de Comercio con 8,6%, los estatales con 8%, gastronómicos 8%, camioneros 7,5%, metalúrgicos con 6,2%, mecánicos con 3,4% de caída.
La curva declinante del salario real también tuvo su correlato respecto del poder adquisitivo de las jubilaciones, donde la pérdida fue aún mayor, registrando de forma comparativa entre el 4° trimestre del 2015 y 2017 una diferencia negativa de 7,43% conforme lo consigna el Centro de Economía Política Argentina (4).
La misma dinámica se aplica a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) quienes también perdieron en 2016 contra la inflación. Sus ingresos se incrementaron el 32%, mostrando una perdida de 8% de acuerdo a lo informado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Estos hechos produjeron que en 2016 Argentina quedara como el segundo país en el mundo con mayor pérdida de poder adquisitivo de sus asalariados. Con una caída del salario real del 7%, se ubicó tan solo detrás de Venezuela que tuvo una disminución del 71%. El podio se completa con Kazajistán en tercer lugar con una caída del salario real en torno al 6%” (5).

-Inflación.

Para evaluar esta variable hemos tomados tres fuentes antagónicas. Por su parte el Observatorio de datos económicos y sociales de la CGT consignó una inflación de 40,21% para todo 2016. Mientras que la Dirección de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires registró un 41%. De acuerdo con el IPC-9 provincias, en 2016 el aumento en el nivel general de precios fue de 41,1% en el promedio anual y de 40,6% interanual en diciembre.

-Empleo.

a) público:
En el sector público la cantidad de asalariados registrados al mes de octubre de 2016 es apenas superior (+0,4%) a la que existía en diciembre de 2015. Ello es el resultado de un proceso de despidos y finalización de contrataciones que tuvo lugar especialmente en los
primeros meses de 2016, y al que sucedieron nuevas contrataciones en la misma cantidad.
Entre diciembre de 2015 y febrero de 2016 la cantidad de asalariados registrados cayó en alrededor de 55.500 y volvió a incrementarse desde entonces en 66.800 (6).
Estos datos ratifican que el volumen de empleo publico en Argentina 2003-2015 era moderado, ya que se convalida un total que representa sólo el 14,8%, muy por debajo del promedio para la OCDE, el cual en 2013 fue del 21,3% (7).

b) privado:
Se destaca la pérdida de puestos de trabajo registrados en el sector privado, que fue de 127.905 entre el 4° trimestre de 2015 y el 3° trimestre de 2016, lo que representa una caída del 2,0%. Si bien en los últimos meses del año las reducciones fueron de menor magnitud, no es posible afirmar que se hayan detenido. Las mayores caídas de puestos de trabajo registrados en ese período se dieron en la industria y la construcción (8).
La caída de alrededor de 128.000 puestos de trabajo registrados se explica mayormente
por el comportamiento de las grandes empresas.
La composición de los despidos es la siguiente. Industria 39.918 puestos menos de trabajo. Industria manufacturera: fabricación de maquinaria y equipos, más aparatos eléctricos cayo 6.6, productos elaborados de metal, 4.9, alimentos y bebidas 4.5, industria textil, cuero y calzados 4.2, automotriz 3.7. La construcción tuvo 42.049 puestos menos de trabajo. Inmobiliaria, empresarial, alquiler 36.455 puestos menos de trabajo.

c) no registrado:
Los últimos datos disponibles corresponde a una medición del INDEC (2° trimestre 2016). La proporción de empleo no registrado llega a 33,4% (9).

La destrucción de puestos de trabajo se tradujo en un incremento en la tasa de desocupación que alcanzó el 8,5% en el 3° trimestre de 2016 según INDEC y que había sido de 5,9% un año antes. Aumento de 3 puntos interanuales. Las estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires muestran, al igual que ocurre en la Nación, un aumento significativo en la tasa de desocupación. Esta tasa, que era del 7,2% de la PEA en el 3° trimestre de 2015 alcanzó el 9,8% en el mismo trimestre de 2016 (10).
Es importante destacar que el desempleo se dispara en las zonas periféricas industriales (11). Gran Rosario 11,7%, Mar del Plata 11,6%, Gran Córdoba 11,5%, partidos del Gran Buenos Aires 11,2%-, Río Cuarto 10,5% y Gran Buenos Aires- 10,6%.
-Programa de Recuperación Productiva y Plan Productivo Nacional.

Mientras que durante 2015 Programa de Recuperación Productiva (REPRO) cubrió 76.529 trabajadores, en el primer semestre de 2016 el Ministerio de Trabajo convalidó apenas el 12,5 por ciento de los pedidos de empresas para acogerse al beneficio. Dificultando reunir la documentación y los requisitos imperantes, la cartera laboral solo otorgó el subsidio a 23 empresas de un total de 184; todas las beneficiarias fueron empresas de gran tamaño. En ese lapso se incorporaron por el REPRO 10.346 trabajadores, a lo que deben sumarse otras 41.699 personas incluidas en otros programas transitorios para cuidar las fuentes laborales. Como se ha expuesto, son las Pymes las que enfrentaron más inconvenientes para acceder a los programas (12).
Según consta en la página web del Ministerio de Trabajo y Empleo, hay en vigencia solo 10 REPRO cubriendo 1412 trabajadores.
El Plan Productivo Nacional lanzado por el oficialismo explica muy bien la caída de empleo de algunos sectores, así como la administración restrictiva del REPRO, atento que presiona para la reconversión de los sectores industriales denominados de baja competitividad. Esta hoja de ruta neoliberal plantea el decálogo de medidas para el alza de la competitividad como la baja de litigiosidad laboral, ahora cristalizada en la reforma de la Ley de ART, también contempla la baja del ausentismo laboral, donde se esta estudiando la modificación de la estabilidad plena en el Estado para incidir sobre esa variable; la Ley de Empleo Joven que facilitó la baja de contribuciones patronales y la percepción de subsidios para los empleadores, facilitando un recambio de empleo estable por esta modalidad.
-La dinámica del los CCT.

Los primeros catorce meses de gestión de Cambiemos han tenido como característica la homologación de Convenios Colectivos de Trabajo acordados mayoritariamente en cuotas; este formato ha generado una diferencia a la baja entre el acuerdo nominal y la recomposición real del salario. También se ha generalizado la aplicación de “cláusula gatillo” sujeto al proceso inflacionario, la cual suele requerir el conflicto gremial para su puesta en marcha. Destaca la actitud reticente del Ministerio de Trabajo para la homologación de algunos acuerdos, así como la voluntad de establecer techo a las paritarias. La conflictividad laboral ha estado amortiguada solo por la conducto pactista del triunvirato de la CGT, remarcando el aumento de la tensión interna emanada del reclamo de sus propias bases de sustentación de acuerdo a la actividad. La etapa ha mostrado a los sindicatos de actividades estratégicos jugando un rol meramente reivindicativo, cediendo toda pretensión de actuar como sujetos políticos. A contra sentido puede resaltarse la concreción de la Marcha Federal, donde la CTA logró mixturar las reivindicaciones gremiales con una agenda política.
-Distribución de la riqueza.

Por último, puede sostenerse que en 2016 no sólo cayeron el salario real y el empleo, sino que además empeoró la situación distributiva. En un contexto de deterioro general de la situación de los trabajadores, quienes menores ingresos tenían se vieron aún más perjudicados (13). Este fenómeno puede respaldarse a través de dos variables.
a) Distribución del ingreso per capita familiar:
La relación entre el ingreso per capita familiar (IPCF) promedio de los hogares más ricos (el decil 10) y los hogares más pobres (decil 1) pasó de ser 16 veces en el segundo trimestre de 2015 a casi 20 veces en el tercer trimestre de 2016.
b) Distribución del ingreso laboral de los ocupados:
La desigualdad de los ingresos de los ocupados aumentó significativamente en un año que fue regresivo para el conjunto de los trabajadores. La relación entre los ingresos promedio de los ocupados que más y menos ganan (decil 10/decil 1) pasó de 16,8 veces en el segundo trimestre de 2015 a casi 20 veces en el tercer trimestre de 2016.

-Participación de los asalariados en el PBI.

Para finalizar la participación de los trabajadores en el PIB retrocederá este año del 51,2 al 48,5 por ciento, según relevó el Índice Estadístico de los Trabajadores, que pertenece Centro de Innovación de los Trabajadores (CITRA), dependiente de la UMET y el CONICET (14).

Notas:

1-http://www.casarosada.gob.ar/informacion/archivo/28988-palabras-de-la-presidenta-de-la-nacion-cristina-fernandez-de-kirchner-en-el-acto-por-el-161-aniversario-de-la-bolsa-de-comercio-de-buenos-aires.
2-http://datos.bancomundial.org/tema/economia-y-crecimiento.
3-http://www.indexmundi.com/es/precios-de-mercado/.
4-En: http://www.centrocepa.com.ar
5-Según informó Horacio Larghi, director consultora Invenómica, Informe que la firma elaboró en base a datos recolectados por Korn Ferry Hay Group.
6-Informe CIFRA – CTA “Situación mercado de trabajo”. Febrero 2017. Fuente: elaboración propia en base a información de SIPA publicada por OEDE-Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.. En: http://www.centrocifra.org.ar/publicacion.php?pid=103
7-Fuente: OCDE. Informe julio 2015: “Government at a Glance 2015”.
8-Informe CIFRA – CTA “Situación mercado de trabajo”. Febrero 2017. Fuente: elaboración propia en base a información de SIPA publicada por INDEC. En: http://www.centrocifra.org.ar/publicacion.php?pid=103
9-http://www.indec.gov.ar/uploads/informesdeprensa/EPH_cont_2trim16.pdf
10-Fuente: elaboración en base a ETOI-Dirección General de Estadística y Censos de la
Ciudad de Buenos Aires.
11-http://www.indec.gov.ar/uploads/informesdeprensa/EPH_cont_2trim16.pdf
12-https://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-301255-2016-06-08.html
13-Informe CIFRA – CTA. http://www.centrocifra.org.ar/docs/D%20I%202017.pdf
14-http://umet.edu.ar/wp-content/uploads/2016/09/IET_ppt_1-9-161.pdf

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